martes, 11 de marzo de 2008

Vivo cada día como el primero

Hace unos años, en los tiempos en que Blogger era todavía una start up, tropecé con una página llamada Cien Palabras, durante un tiempo colaboré enviando relatos y poesías prosificadas que constaban exactamente de eso, de cien palabras.

Ayer en El País, leí algo que lleva al extremo la economía del lenguaje, éste que más que ayudarnos a comunicar, gran parte de las veces nos aísla.

Moltes gràcies Jordi