domingo, 25 de mayo de 2008

¡Coño ya!

Siempre se repite como un tópico que el pecado nacional español es la envidia y que ridiculizamos a los que llegan arriba por ello. Ni lo suscribo ni lo niego, ni tampoco pretendo psiconalizar ahora el carácter ibérico, pero lo de Zafón empieza a ser cargante, especialmente tras la escenificación de su precuela a La Sombra del Viento.
Lo encontró en Youtube La Realidad Estupefaciente