miércoles, 16 de julio de 2008

Aux armes, citoyens...

El campo de los himnos de países es en general un lugar horrendo, plagado de marchas militares cucaracheras, no obstante existen algunas honrosas excepciones:



Nota: Con esa letra, no era de extrañar que los gabachos se lanzaran como chinches a cualquier bayoneta que se les pusiera por delante, aquí lo que pasó es que los lugareños fueron simplemente más bestias, cuestión de culturas.