sábado, 10 de enero de 2015

Guía simple para abrir tu propio restaurante gafapasta


  1. Si tenías un pub, renómbralo como "taberna" "casa de comidas" o algo totalmente enigmático como "El Asno y la Confianza".
  2. Incluso puedes ir un paso más allá y dejarlo en una única palabra. Algunas ideas: "Gómez", "Salami" (no hace falta siquiera que sirvas salami), "Incidente" o "Épico".
  3. Asegúrate de que nada del mobiliario pegue. Ni una silla igual, las mesas pueden ser puertas reutilizadas, palets, una mesa para pájaros. En serio, cualquier cosa vale.
  4. Expón a la vista el cableado eléctrico y las tuberías. A los clientes habituales les encanta ver la instalación del alumbrado. ¿Techo decorativo? Quita esa mierda inmediatamente.
  5. Sirve todas tus bebidas en jarras sin absolutamente ningún motivo.
  6. Necesitas un barman barbudo.
  7. Y una camarera raruna.
  8. Apuesta de manera obsesiva por tu presencia en las redes sociales. Olvida la carta de vinos. ¿Habéis visto nuestros tuits? Debe ser lo primero que preguntes a tus clientes habituales.
  9. Tu oferta de platos veganos y vegetarianos deben prácticamente copar la carta, por encima de los demás platos. Excepto el café...
  10. ¡Café! ¡Que sea una locura! Debes tener al menos 419 variantes de café distintas. Y wifi. A fin de cuentas, el café y el wifi son prácticamente la misma cosa hoy en día.
  11. Infla los precios. Llámalo artesano, orgánico o lo que sea.
  12. Desperdiga unos cuantos libros viejos y algún objeto decorativo extraño por el local.
  13. Finalmente, la ubicación. Muy importante. Abre tu restaurante de moda en un barrio degradado de la ciudad. Pero haz notar que tienes "buenas perspectivas" y di algo acerca del aburguesamiento en ciernes.
Brillante idea tras la cual está el genio del mal y del diseño Ben Horsley.