lunes, 18 de agosto de 2008

¡¡¡Mis ojos, mis ojos!!!

"Que nos casemos entre primos no influye a la hora de que los hijos salgan más o menos sanos. Si Dios quiere enviarnos a un hijo con problemas, lo hará, aunque no estemos casados con un familiar. Ha habido incluso un caso de una mujer kuwaití que tuvo un hijo con un americano, fíjese qué distancia, y aún así tuvieron un bebé con malformaciones. Es verdad, créame, lo he leído en Internet."

Visto en El País