domingo, 11 de agosto de 2013

El futuro es ayer



Internet y la revolución social y económica que ha traído aparejada ha cambiado las reglas del juego. Adaptarse a este cambio más que una cuestión de tiempo es de pura supervivencia.

Cualquier profesional, sea cual sea su trabajo, debe adquirir y desarrollar competencias digitales para no quedar fuera del mercado.

Herramientas 2.0, gestión de redes sociales, lenguaje de programación, edición digital, análisis de datos (big data), optimización web (SEO y SEM), marketing en Internet, reputación online, aplicaciones móviles, etc... forman parte del juego de recursos y competencias transversales uqe, independientemente de la profesión, debemos ser capaces de manejar con progresiva destreza

Y no, no es optativo, tan sólo es puramente temporal quedar obsoleto y condenado al ostracismo profesional. Adaptarse o morir. Hace veinte años fui testigo de como unos cuantos periodistas fueron sencillamente despedidos tras no ser capaces o no querer asumir que las máquinas de escribir tenían una fecha límite en la redacción. Doy fe en primera persona de ello. Esto funciona así.

Esto no es una oportunidad, es un cambio inevitable, obligatorio e irreversible.

La crisis económica que estamos atravesando potencia en paralelo las conductas "líquidas" por parte de las empresas con respecto al capital humano (con el consiguiente peligro derivado de la falta de lazos entre las personas, su trabajo y su entorno), lo que de forma reduccionista suele denominarse precarización del trabajo. Debemos permanecer atentos de no caer en las trampas para la sociedad que supone este tipo de conductas y por el contrario, ser capaces de evolucionar de forma responsable y sostenible la sociedad y la economía en la que se apoya.

vía The Cool Ruler